Arbitraje
Siete reglas para redactar una cláusula arbitral que no falle
Una cláusula arbitral se redacta en un día y se sufre durante años. La mayoría de los arbitrajes que se complican no fallan por el fondo, fallan por cómo se redactó la cláusula. Estas son las siete decisiones que hay que tomar por escrito.
- 01
Que exista y que alcance
La cláusula debe estar en el contrato y en sus anexos, y cubrir las controversias derivadas y las relacionadas. Un anexo sin cláusula es un pleito esperando.
- 02
Sede y reglamento
La sede define el control judicial y el reglamento define costo y tiempos. Elegir sede por costumbre, sin comparar, es una decisión cara.
- 03
Número de árbitros
Uno para asuntos pequeños, tres para asuntos complejos o de cuantía alta. Tres árbitros triplican el costo y no siempre mejoran la decisión.
- 04
Cómo se designan
Mecanismo de designación y qué pasa si la contraparte no colabora. Sin regla de reemplazo, el arbitraje puede quedar detenido.
- 05
Idioma y ley aplicable
Idioma del procedimiento, ley del contrato y ley de la sede. Cuando no coinciden, hay que decirlo de forma expresa.
- 06
Medidas cautelares
Prever la vía judicial de apoyo y si el tribunal arbitral puede dictar medidas. Sin eso, se pierde tiempo justo cuando importa.
- 07
Costas y honorarios
Quién paga, cómo se distribuyen y si el tribunal puede condenar en costas. Es la cláusula que decide si el arbitraje es proporcionado al monto.
Si su cláusula ya existe y el conflicto también, el primer trabajo es leerla con precisión: qué foro habilita, qué cubre y qué queda fuera. De eso depende dónde se presenta el caso y cuánto cuesta.
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