Cobro
Ocho señales de que un cobro no va a pagar
Ganar un cobro y cobrarlo son dos cosas distintas. Estas ocho señales se revisan antes de presentar la demanda, porque un proceso que no se puede ejecutar es un gasto, no una victoria.
- 01
El deudor no tiene bienes localizables
Si no hay cuentas, salario o inmuebles a la vista, la sentencia se convierte en un título sin destino.
- 02
Ya hay otros embargos
Un deudor con ejecuciones anteriores puede tener el patrimonio comprometido antes de que llegue su turno.
- 03
La garantía no se puede ejecutar
Una hipoteca mal inscrita o un fideicomiso mal redactado no protegen: se descubre el día en que se necesita.
- 04
El título tiene defectos
Firma, protesto, cadena de endosos o prescripción. Un título defectuoso se cae en la primera objeción.
- 05
El monto no cubre el costo
Honorarios, tiempo y medidas frente a lo que razonablemente se recupera. Si el proceso consume la deuda, no hay caso.
- 06
El deudor está en insolvencia
Cuando hay un proceso concursal, el cobro individual cambia de escenario y de expectativa.
- 07
Existe una negociación posible
Un acuerdo con garantía y plazo puede recuperar más y antes que una sentencia.
- 08
No hay plan de ejecución
Antes de demandar conviene saber qué se va a embargar y en qué orden. Sin plan, se gana tiempo al deudor.
Si el cobro ya está en curso, todavía se puede revisar solvencia y medidas antes de gastar en la ejecución. Esa revisión cambia el resultado más veces de lo que parece.