Qué se discute en esta área
Contratos de construcción y defectos constructivos, compraventas con vicios ocultos, resolución e incumplimiento contractual y nulidad de cláusulas. En la práctica, casi todo se reduce a una pregunta: qué se prometió, con qué nivel de detalle y qué se entregó.
Cómo se construye la prueba
El contrato es el punto de partida, no el final. Importan las adendas, las actas de entrega, la correspondencia, las órdenes de cambio y los informes técnicos. En defectos constructivos, el peritaje define el alcance del daño y la responsabilidad de cada contratista, y sin esa delimitación el reclamo se vuelve difuso.
La decisión antes del proceso
Antes de demandar se pondera el costo del proceso frente al valor en disputa, la prueba disponible y la solvencia de la contraparte. Hay casos que se ganan y no se cobran. Cuando conviene negociar, se negocia con la misma preparación que se llevaría a una audiencia.
Prevención
La mayor parte de este litigio se evita en la redacción: definición de alcance, protocolo de cambios, garantías, penalidades y mecanismo de resolución de controversias. Una cláusula bien escrita cuesta menos que un proceso.
Los cuatro reclamos más frecuentes en obra
Defectos constructivos que aparecen después de la entrega, atrasos imputables al contratista, cambios ejecutados sin orden escrita y estimaciones de pago no canceladas. Cada uno exige prueba distinta: peritaje técnico en el primero, cronograma y bitácora en el segundo, correspondencia y órdenes de cambio en el tercero, y el contrato con sus estados de cuenta en el cuarto.